ARTICULO DEL CURSO DE TIRO DEFENSIVO POLICIAL REALIZADO EN CEUTA EN SEPTIEMBRE 2010

PUBLICADO EN LA REVISTA TODOSEGURIDAD

 

La relación entre TDPE® y Ceuta viene de lejos, gracias al trabajo de TDPE-Ceuta/Melilla, habiendo organizado diversos cursos profesionales en dicha ciudad. Pero quedaba por realizar un curso especializado, el que da a conocer el sistema de tiro de TDPE®. Y gracias al instructor de tiro y armamento de la Policía Local de Ceuta (D.B.) y el sindicato UGT, el proyecto ha podido realizarse de forma exitosa.

DIA 21/9:

El curso se inauguró en el aula de las dependencias de la Policía Local de Ceuta, con la presencia de los responsables del sindicato UGT. TDPE® y el instructor de armamento y tiro de PL Ceuta se encargaron de la parte teórica que sentarían las bases de lo que iba a ser el desarrollo táctico y técnico del curso.

La parte teórica es sumamente importante para entender las tres bases del sistema de tiro TDPE®:

*El objetivo final de la acción defensiva sustentada por las acciones psicofisiológicas del agente

*El marco legal del uso de fuerza donde se aplica un arma de fuego

*El desarrollo pedagógico para la aplicación posterior de los dos puntos anteriores.

A través de un exposición sencilla, los asistentes pudieron comprender la diferencia entre el tiro con bases deportivas o de aplicación tan solo en campos o galerías de tiro y el que implica una acción defensiva real con consecuencias tanto para la integridad física como jurídica. El entendimiento claro de los 3 conceptos que engloban cualquier acción del uso de la fuerza policial y su perfecta adaptación al sistema defensivo permiten que el agente tenga las nociones pertinentes de por qué, cómo y cuando aplicar el uso de fuerza con arma de fuego, tanto en abstracto como en concreto.

Con estos conceptos asimilados ahora es mucho más fácil y oportuno entrar en la parte táctica y de los condicionantes que se inician en el momento en que surge una intervención donde se involucra el uso del arma de fuego. TDPE® ha investigado durante años las reacciones defensivas y reactivas posteriores de un ser humano ante una amenaza, no importa el origen de la misma, si no el resultado que tiene en el perceptor, en este caso, un agente de policía o militar.

Estudiando las reacciones piscofisiológicas que produce la percepción inicial de una amenaza y el desarrollo en las variaciones que puede tener con las consecuencias posteriores que, en este caso  implica el uso de la fuerza con arma de fuego, empezamos a construir un sistema defensivo reactivo con 4 fórmulas en el que se involucra el uso del arma, tanto en abstracto como en concreto; y lo más importante: cómo pasar de una a otra fórmula sin comprometer la aplicación real manteniendo el control efectivo de la situación a la par que la del arma de fuego sin menoscabo de la aplicación legal de su uso.

Es hora de trasladar estos conceptos a la parte práctica, iniciando la sesión de entrenamiento con la construcción del sistema desde la funda. Para ello se analiza cómo debe ser el agarre dependiendo del tipo de funda y sus mecanismos de retención del arma que determinarán los primeros pasos de la acción defensiva, con pequeñas diferencias si es reactiva sorpresiva o reactiva esperada. 

Con la repetición mecánica de las acciones motores se llegan a conclusiones que desbaratan todas las técnicas obsoletas de aplicación deportiva como el tiro activo, la alineación de alza y mira en reacciones defensivas, la respiración controlada, el control cognitivo del gatillo, etc….La biomecánica aplicada al uso del arma de fuego centraliza el resto del día aunque quedaba una de las aplicaciones de control que resultan más importantes en un entorno real, urbano y comprometido con la seguridad ciudadana: el transporte del arma en seguridad desde un punto a otro con el arma en la mano sin, por el motivo táctico, técnico o circunstancial, posibilidad de inserción del arma en la funda. Usualmente la comprensión y análisis de cual es la menos mala y arriesgada de las posibilidades (observarán que no decimos la mejor), es cuestión de debate largo, tedioso y cíclicamente conceptual. Con la experiencia en centenares de cursos, TDPE® ha llegado a una demostración pedagógica que permite la elección de esa posibilidad en cuestión de segundos. La elección es siempre a cargo del alumno que, de forma clara y meridiana, se le derrumba el velo de la realidad que le gusta para iniciar el proceso de aplicar la realidad que necesita.

Con algunas demostraciones prácticas por parte del equipo de instructores, el día acaba con la agradable sensación de que al día siguiente se tendrá que comprobar de forma práctica y con fuego real, todo lo expuesto y entrenado en seco.  

DIA 22/9:

Se forman dos grupos de tiradores, de forma que la dinámica del curso es ligera y constante. El sistema pedagógico de TDPE® permite que en todo momento los alumnos estén entrenando, analizando y corrigiendo los errores tácticos y técnicos que el equipo de instructores va concluyendo en cada ejercicio.

Después de explicar con minuciosidad y rigor el sistema de seguridad que regirán todos los ejercicios, su inicio, desarrollo y finalización damos comienzo a la batería de los mismos.

Ser “instructor de tiro” puede llegar a ser relativamente fácil cuando la única misión del mismo es colocarse detrás del tirador, observar el blanco, ver los impactos y decirle donde deberían haber ido los proyectiles. Es decir:  lo que el alumno por sí mismo ya ve. Un verdadero instructor de tiro es el que primero realiza el ejercicio demostrándolo prácticamente, después  observar el desarrollo del ejercicio manteniendo la seguridad, cómo es ejecutado por el alumno y analizar el destino de los proyectiles en el blanco, concluyendo con el por qué existe la tendencia de una dirección o dibujo global y dar unos parámetros de corrección para ir definiendo el perfil de error del tirador. Y esto es lo que se estuvo haciendo durante todo el resto del curso, alumno por alumno, hasta definir los perfiles de error individuales de cada uno de ellos. Después de ello, el alumno tiene la información de qué hacer, cómo trabajar, qué entrenar, cómo aplicarlo para llegar a definir su reacción defensiva con arma de fuego minimizando los errores angulares horizontales y la realización de cursos por niveles.

 

Los ejercicios se segmentan por intención pedagógica, es decir, con un objetivo que da al equipo de instructores desde un primer indicio sobre el comportamiento del tiro del alumno hasta su perfil final de error. Priorizamos la enseñanza a la cantidad de cartuchos disparados. Es por lo que cuando se dispara mucho y mal, se dispara perfectamente mal.

El objetivo de los primeros ejercicios que se realizaron fue conocer cual es de los dos tipos de errores que configuran el global de un tirador predominaba más en cada uno de los alumnos. Este detalle es básico para poder definir los ejercicios posteriores y poder concentrar progresivamente la atención del equipo de instructores en el error reactivo de acción concreta, quizás el más complicado de perfilar y que se soslaya con el de reacción postural.

Las fases estática y dinámica se gradúan igual que la de individual o en binomio, una vez la mañana iba ganando en asimilación y concreción en la seguridad en el manejo del arma y la minimización del error angular horizontal. Así pues, los alumnos iban subiendo peldaños en la complejidad de los ejercicios empezando a incluir entornos y circunstancias que iban a ser, por seguro, encontrados en intervenciones reales en ambientes urbanos y/o con presencia de terceros.


A medida que iban sucediéndose algunas particularidades durante el entrenamiento, el equipo de instructores TDPE® iba demostrando las soluciones y las operaciones oportunas para poder seguir con la defensa, priorizando movimiento o mecanización según circunstancias de entorno y amenaza: cambios de cargador, interrupciones., etc….Una de las premisas de TDPE® es que el alumno salga con conocimientos para ser autosuficiente sin depender de un tercero para solventar problemas que en la vida real serán exclusivamente problema del agente: en una intervención no es posible levantar la mano para que el instructor acuda en la ayuda del agente y le solvente, por ejemplo, una interrupción.  

La última fase del curso consistió en el entrenamiento reactivo dinámico añadiendo las 4 fórmulas de tiro defensivo, sobre todo la dinámica reactiva hacia atrás, donde se estudió la aplicación del tiro a una mano. Esta forma de tiro tiene variaciones que estarán supeditadas a las circunstancias por las que se origina, siendo internas (del propio agente) y externas (obligadas por la/s amenaza/s).

Además de agradecer, de nuevo,.al instructor de tiro y armamento de la Policía Local de Ceuta (D.B.) y al sindicato UGT y al equipo de TDPE/Ceuta/Melilla, TDPE® desea hacer notar que el grupo de profesionales del curso con su compromiso, profesionalidad y entrega permitió un entrenamiento intenso, dinámico y altamente provechoso.  Estos profesionales pertenecen a las siguientes unidades policiales y militares:

POLICIA LOCAL DE CEUTA (UNIDAD DE INTERVENCION RAPIDA)
POLICIA LOCAL DE CEUTA (UNIDAD DE SEGURIDAD CIUDADANA)
POLICIA LOCAL DE CEUTA (UNIDAD DE TRAFICO)
CUERPO NACIONAL DE POLICIAL (UPR)
CUERPO NACIONAL DE POLICIA (UDYCO)
GUARDIA CIVIL
FF.AA. (CABALLERIA)
FF.AA. (TERCIO DUQUE DE ALBA)
FF.AA. (POLICIA MILITAR-UNIDAD DE PROTECCION)

 

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